03 Abr 2020

En estos días de confinamiento, a pesar de estar trabajando desde casa para que nuestros alumnos no paren, he tenido tiempo de pensar. 

Me he dado cuenta de lo importante que es la música y el sonido en nuestra mente. 

La música es terapéutica. A lo largo de mi vida la he sentido en primera persona, bien sea; haciéndola,  escuchándola o pensándola en mi cabeza, pero en este artículo quiero hablar de la experiencia vivida en estos primeros días de paréntesis global. Yo, inevitablemente, lo asocio a un gran calderón musical en una dominante infinita donde se siente la tensión sonora pero con la esperanza de que va a llegar la tónica del reposo merecido.

En la música tonal, sabemos que siempre es así. Por eso, me encanta agarrarme a este símil tan propio de los músicos, con la esperanza  de que  pronto llegaremos a la estabilidad sonora en nuestras vidas.

Mientras tanto, he de decir que la música siempre ayuda. Puedo constatar que lo estoy viviendo y sintiendo cuando los alumnos nos pasan sus audios y sus vídeos tocando lo último que están aprendiendo, o nos piden melodías que les apetecen interpretar. También cuando nos recomiendan cantidad de música para escuchar...

Tengo que decir que en ocasiones me están emocionando y agradezco a todos el interés que se toman, teniendo en cuenta que lo están haciendo en un tiempo nuevo, raro, extraño.  

Por mi parte, intento dosificar un tempo sostenuto que parece eterno pero que, en mi caso, escasea un poco, ya que en estos primeros días de cuarentena,  todos nos hemos tenido que "poner las pilas" y aplicar las tecnologías para dar clases, comunicarnos etc. sobre todo, los que nos dedicamos a la docencia. Ha sido como vulgarmente se dice hacerlo "sí o sí".  Este tiempo,  lo estoy dedicando a mis alumnos. Estoy encantada de preparar nuevos arreglos y canciones a nuestros niños, adolescentes y adultos. Me gusta ver como hacen ejercicios de teoría y armonía. También que tomen iniciativas y se unan a las manifestaciones musicales desde sus ventanas y balcones.

Sé que tocar un instrumento, es una válvula de escape para muchos; otros dicen que estos días son buenos porque, por lo general, no están tanto tiempo en casa para dedicarse a sus aficiones musicales. A los niños les viene muy bien poder tocar y cantar en familia, ya que es duro no poder salir de casa y moverse a sus anchas. Yo me acuerdo mucho de ellos. Por otra parte, ellos tienen una capacidad de adaptación que los adultos no poseemos.

Aparte de dedicar tiempo a los alumnos, también tengo un tiempo valioso, para estar en la intimidad de mi casa con la música, pensando, componiendo, leyendo o tocando el piano en zapatillas, que hacía mucho que no lo tocaba así.

Algo fascinante que posee la música, es su capacidad de aportar  positivismo, optimismo y energía a quienes la escuchan, interpretan o componen.

Seguro que de este confinamiento sacamos muchas cosas  buenas.

Mucho ánimo y un abrazo para todos.

Begoña Andiano  

 

03 Abr 2020

Durante los meses de Julio y Agosto puedes aprovechar para aprender a tocar. ¿Te gusta la guitarra, el piano, el teclado?.  ¿Quieres saber lenguaje musical? . Si siempre has tenido el gusanillo de tocar tus canciones o piezas favoritas, no te lo pienses más. Este es el momento.

03 Abr 2020

Celebramos esta Navidad con un nuevo CD.

Ya está disponible el CD del concierto de villancicos del 2016. Como en otras ocasiones, recordar los conciertos de la academia y volverlos a escuchar nos hace revivir las emociones vividas en ellos.

Desde aquí damos la enhorabuena a todos los que hicieron posible el concierto.

               

 

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