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20 Oct 2018

Llegan las fiestas del Pilar y no puedo evitar recordar aquellos Pilares de los 80'. En Musicales Andiano disfrutábamos de la fiesta, haciendo música. Los que tenemos una edad podemos recordar las exposiciones, exhibiciones y conciertos que  hacíamos en la antigua Feria de Muestras. Por aquel entonces, alquilábamos un espacio —un stand— y subíamos con todos los instrumentos más novedosos que había en el momento, para que el público de Zaragoza y de otros lugares viesen y oyesen de primera mano los instrumentos que  se fabricaban e  inventaban por aquel entonces. Hay que tener en cuenta que no teníamos Internet ni Youtube ni nada que se le pareciese. 
Por supuesto el más novedoso era: el Órgano Electrónico.

                                    
El  invento en cuestión databa de 1935, construido por el americano Laurent Hammond y a lo largo de todo el siglo XX habían surgido muchas empresas haciendo costosas inversiones en el desarrollo de la tecnología aplicada a estos instrumentos de teclado. En los sesenta aparecen los primeros sintetizadores y un largo etcétera de instrumentos de teclado; eléctricos y electrónicos. Sobre éstos, ya contaré en otra ocasión.
En el artículo de ahora, quiero hablar de uno de los instrumentos que a lo largo del siglo fue cogiendo posición en cuanto a la utilidad musical se refiere y, si bien, empezó empleándose en estilos tan diversos como el jazz, gospel, rock pop... a medida que cogió popularidad, bajó de precio, ganó en calidad de sonido y se incorporaron funciones musicales para que los aficionados y melómanos pudiesen tocarlo en poco tiempo aprovechando los recursos del instrumento, se convirtió en el instrumento de moda a finales de los 70' y fue el instrumento top en los 80'. Me refiero al: Órgano Electrónico.
Los órganos electrónicos nos permitían tocar con las  manos y los pies infinidad de timbres y hacer que una sola persona se convirtiera en una orquesta de varios músicos.

                           
Para poder escucharlos, en el stand de Musicales Andiano tocaban unos organistas singulares; me refiero a nuestros pequeños niños prodigios de la academia. No era habitual ver a niños tan pequeños tocar en aparatos tan grandes y sofisticados. Recuerdo que el stand se colapsaba de público. En sus caras se intuía la admiración de muchos, la incredulidad de otros —pensaban que no tocaban los niños porque estaban oyendo una caja de ritmos y sonidos que no eran los del piano o del viejo harmonium de la iglesia—, la fascinación de los que habían tocado en el piano de su casa y veían que con estos instrumentos con teclado también podían tocar otro tipo de música que no fueran estudios de Czerny o sonatinas de Clementi, o la decisión de algunos de acercarse a la tienda y comprar uno de estos instrumentos que estaban de moda, que no valían tanto como en los años setenta, que lucían en una casa —todos tenían mueble—y además se podían tocar a cualquier hora con auriculares.
Después de esta breve introducción histórica, voy hablar de la importancia a nivel musical que tuvo el órgano en aquella época. Era el instrumento perfecto para acercarse a la música, ya que con pocos conocimientos previos se lograba tocar música en poco tiempo. Recuerdo aquellos Pilares con nostalgia. Entonces el tiempo y la vida era más calmada. Los niños tenían tiempo de tocar, jugar, estudiar... La sociedad tenía capacidad de sorpresa. Se sorprendía de las novedades, de lo extraordinario de todo que no fuese cotidiano... 

                     
Con la perspectiva del tiempo puedo decir que, gracias a estos instrumentos muchas personas aprendieron a tocar y a hacer música. De no ser así, igual no lo hubieran logrado y muchos de los niños que estaban tocando en el stand de la Feria de Muestras, hoy son unos buenos profesionales. 
Cuando recordamos aquellos momentos con ellos, nos viene a la memoria lo que disfrutábamos. Cada día era una aventura. Siempre haciendo música nueva; solos o en grupo. Improvisábamos o tocábamos lo que la ocasión requería; desde jotas el día del Pilar, hasta los últimos temas de actualidad —Thriller, We Are The World, el mítico In the MoodEn forma—, Carros de fuego o Moliendo café... Los alumnos recibían las fiestas del Pilar con ilusión, esperando qué autoridad iba a pasar por el stand o en qué periódico o radio iba a salir una reseña que hablase de la música de Órgano electrónico.
Estamos en el siglo XXI y todo es diferente. Se vive a la velocidad que nos da la fibra óptica y de los megas de que disponemos. No tenemos tiempo de conversar en vivo y hablamos por WhatsApp, Chat o por Skype. No tenemos tiempo charlar tranquilamente sin pensar que el tiempo es oro para hacer otro tipo de cosas que en los 80' ni se nos habrían ocurrido. 

                                
¿Cómo no me voy a ponerme nostálgica pensando en aquellos Pilares donde las horas del día eran más largas que hoy y que el poder compartir música, risas y vida, no estaba sujeto a la velocidad que nos marca este siglo?
Lo que me reconforta es que, después de cuarenta años enseñando música, me he dado cuenta de que los humanos nos adaptamos a todo y que todo lo que se ha hecho y vivido marca una senda para seguir caminando —en este caso con la Música, indispensable para la vida—
¡Gracias! a los inventores del Órgano electrónico. Ellos abrieron el camino que un día tomamos muchos de nosotros.
Begoña Andiano

 

20 Oct 2018

Tocar un instrumento sin saber nada de música, nunca es fácil.  A lo largo de la historia, los humanos nos las hemos ingeniado para hacernos la vida más sencilla, cómoda y llevadera y... si hablamos del terreno musical, podemos decir que también hemos tratado en los últimos siglos, de hacer lo propio. Digo siglos, porque, del tema que vamos a hablar en este artículo, ­—el invento en cuestión— data del siglo XIV. Me refiero a: la Tablatura o Cifra.
Representar música en un papel, no es tarea simple. Por eso, la notación musical ha sufrido muchos cambios en el tiempo. Del sistema alfabético de los griegos para representar los sonidos, pasando por la escritura neumática del canto  gregoriano, los tetragramas y nuestro valioso pentagrama para poder escribir la altura de los sonidos, pasaron bastantes siglos. Lo curioso es que en el 1300, se empezaron a idear sistemas de escritura musical para poder ejecutar un instrumento, con pocos conocimientos musicales.
Las tablaturas o cifrados son notaciones que nos ayudan a saber que notas tocar indicando por medio de números, dónde colocar los dedos en el instrumento. Si bien en sus inicios, la tablatura representaba la música para una voz, luego surgieron las tablaturas para los instrumentos polifónicos  como: el laúd, la vihuela, la guitarra, el arpa, el órgano, el clavecín, el clavicordio y el virginal.
Cada tablatura tenía las particularidades del instrumento. Todas tenían en común una cosa: facilitar la lectura y así poder tocar en poco tiempo sin tener muchos conocimientos musicales.
De aquellos tiempos conservamos partituras- tablaturas.

Evidentemente la notación ha evolucionado  con el tiempo y desde finales del XVI, el pentagrama con todos los símbolos y grafías específicas ha sido la partitura por antonomasia.
Aunque en los últimos siglos éstas hayan sido la fuente habitual de transmisión de la música, en el siglo XX se recuperó la tablatura más utilizada. Hablamos de: La Tablatura de guitarra.

Saber cómo funciona la notación es fácil. Ésta se escribe en un hexagrama que representa las 6 cuerdas de la guitarra. En las líneas aparecen unos números que indican el traste que hay que tocar y en qué cuerda. Anteriormente ya había puntualizado, que cada tablatura es para el instrumento que la representa. Por eso, si yo leo la tablatura o cifra de una bandurria —aunque también tenga 6 cuerdas como la guitarra— no sirve porque la afinación es diferente.
La mayoría de las partituras también indican la duración de los sonidos. En ocasiones, cuando vemos partituras escritas con un pentagrama en clave de sol y debajo con hexagrama, en la tablatura la duración no aparece porque ya está reflejada en el pentagrama.


El sistema de tablatura para tocar la guitarra es muy útil. Nos permite en poco tiempo interpretar melodías sin tener que pensar dónde se encuentran los sonidos y con qué posición colocar la mano en el mástil. La tablatura nos indica en que trastes poner los dedos.
Para comenzar, es cómodo este sistema, pero, aprender a leer partituras en un pentagrama con clave de sol, nos limitará menos. Las partituras con pentagramas son comunes para todos los instrumentos, ya que en ellas se representan la altura de los sonidos y su duración.
Hoy en día, un guitarrista que se precie, sabe leer los dos sistemas. En el siglo XXI cada vez es más frecuente encontrar partituras tanto de música popular —rock, heavy metal, jazz, folklore—como música clásica con las dos notaciones simultáneas: un pentagrama en clave de sol y debajo un hexagrama con la tablatura. Ésta nos facilita y resuelve las posiciones y digitaciones que hay que afrontar con este instrumento —la guitarra—.
Siempre que un sistema de notación nos facilite la lectura, hay que incorporarlo al aprendizaje del lenguaje musical.
¡Vivan las tablaturas!
Begoña Andiano

 

20 Oct 2018

A menudo, las personas que vienen a preguntar a la academia para aprender música, no saben qué instrumento será el idóneo para comenzar o cuál serán capaces de tocar. Muchos tienen claro que les gusta la música y que quieren tocar aquellos estilos musicales que les motivan y les llenan.
Por eso en este artículo vamos a explicar en breves líneas los pros y contras de los dos instrumentos polifónicos más populares, más utilizados, más vendidos y más tocados en estos últimos tiempos. Me refiero a: La guitarra y el teclado.

De ellos dos podemos decir que son excelentes para aprender música, ya que al ser polifónicos podemos escuchar las melodías y las armonías y así entender mejor el lenguaje musical. Los dos nos ayudan porque tienen una afinación fija; en la guitarra tenemos los trastes y en el teclado las teclas para cada sonido o nota. Con ellos nos podemos acompañar o utilizar como solistas ya que al producir varios sonidos a la vez no necesitamos de otros instrumentos para tocar el conjunto de una obra musical.
La diferencia principal es que la ejecución es un poco distinta: uno es un instrumento de cuerda pulsada y el otro de tecla.
El pensamiento musical es parecido ya que se tocan varias notas a la vez produciendo melodías y armonías.

La guitarra: es un instrumento que se ejecuta con una mano puesta en el mástil (mano izquierda si se es diestro) y con la otra mano (derecha) pulsando o rasgueando las cuerdas cerca de la boca para producir el sonido. Las notas cambian dependiendo de la posición que marquemos con los dedos en el mástil. La guitarra se suele coger a la inversa si uno es zurdo. El problema del principiante es que al comienzo es un poco doloroso hasta que el dedo se habitúa y se le hace callo.
Lo maravilloso de la guitarra es que es un instrumento íntimo (lo tenemos pegado al cuerpo) y cuando se domina se consigue transmitir todo lo que queremos expresar de una manera directa.
La lectura de las partituras se puede hacer con pentagrama o con tablatura. En el primer caso cuesta más encontrar los sonidos en el mástil. En el segundo caso la tablatura está escrita en hexagrama, representando las 6 cuerdas de la guitarra y con los números puestos en la pauta, sabemos en qué traste colocarlos. En los dos casos tenemos marcados la duración de los sonidos. También tenemos el sistema de acompañamiento, donde podemos aprender la posición de los acordes y tocar y cantar cualquier canción de nuestros grupos favoritos. Es un instrumento que ocupa poco espacio, es muy transportable y asequible de precio.
El teclado: instrumento polifónico que se toca moviendo los dedos sobre un teclado, normalmente sensitivo (la repuesta del sonido está relacionada con la manera de atacar o lanzar los dedos sobre el teclado). Con él, podemos tocar melodías y acompañarlas con acordes y ritmos. También podemos tocar con el teclado sin dividir y usarlo como piano. Todos tienen muchos timbres (sonidos) y acompañamientos (styles).
Cuando uno empieza, el resultado es inmediato. En seguida podemos tocar una melodía y enriquecerla con los acordes. Tenemos partituras facilitadas con un pentagrama para la melodía y el famoso cifrado americano encima, para los acordes. Los teclados existen de muchos precios y maneras.

Si comparamos la guitarra con el teclado podemos decir que el teclado necesita más espacio y no es tan transportable. La guitarra es más cómoda pero en su mantenimiento está la afinación (tenemos los afinadores electrónicos que van con pinza y puesta en la pala de la guitarra nos recoge el sonido para poder afinar las cuerdas sin dificultad) también el mantenimiento de las cuerdas que se rompen o gastan y hay que cambiarlas.
En cualquier caso después de la experiencia de todos estos años puedo decir que muchos de los alumnos que han pasado por la academia hayan empezado con la guitarra o con el teclado curiosamente han acabado tocando un poco de cada uno.
Los dos tienen mucha riqueza musical, son bastante agradecidos en los comienzos y con los dos podemos hacer música sin necesitar de otros instrumentos, ya que son polifónicos.
Sabemos que existen muchos instrumentos musicales, todos con su color característico e irremplazable pero la guitarra y el teclado están en el ranking de mayor consumo y ejecución.
Por eso, yo pienso y digo: ¡Por algo será!

Begoña Andiano

 

20 Oct 2018

Comenzamos el día 3 de septiembre el curso 2018-2019, con la ilusión de tener nuevos proyectos y objetivos que año tras año se desarrollan en la academia y con energías renovadas, alimentadas por todo lo acontecido en el curso que ha terminado. Cuarenta años dedicados a la enseñanza musical nos hace tener una perspectiva y experiencia que hace que podamos aconsejar y orientar a todas las personas que se inician en la música para que en un futuro cercano disfruten de ella e incluso la tengan como profesión.

Nuestra oferta educativa es la siguiente:

      Piano, Teclado, Órgano electrónico, Guitarra española y eléctrica,  Lenguaje Musical, Armonía, Música de Cámara, Acompañamiento al piano, Análisis Musical, Historia de la Música, Piano complementario, Coro, Música y Movimiento ...

Además de las asignaturas mencionadas, ofrecemos clases de  iniciación a la música a partir de 4 años, enseñanza musical para adultos, preparación para pruebas de acceso a conservatorios y magisterio etc.

Como es habitual seguiremos haciendo nuestros conciertos y audiciones, tan importantes y estimulantes para los alumnos.

 Destacamos los realizados en este curso pasado:

“Audición de Otoño”, “Música en Navidad VI”, “Audición de Primavera”, “Música de Archivo” y el concierto especial de la celebración de los 40 años de Musicales Andiano “Concierto 40 Aniversario”, donde nos reunimos con personas que un día aprendieron con nosotros y la música se les quedo como parte integrada en sus vidas.

Animamos a todas las personas que quieran aprender a tocar un instrumento, cantar, vivir la música, a que se acerquen a la academia y a los que ya lo han hecho, a que continúen, porque como decía Robert Schumann en uno de los sabios consejos  escritos  a sus alumnos en el famoso “Álbum de la juventud” :

 –“El estudio no tiene fin”.

Consúltenos precios y horarios. Tel. 976 23 15 32

 

         

 

 

20 Oct 2018

Todos los años comenzamos el nuevo curso haciendo un balance de lo que hemos hecho en el curso que ha terminado y, aunque cada curso es único, éste ha sido especial al coincidir la celebración del 40 cumpleaños de Musicales Andiano.

Si rebobinamos en el tiempo, podemos recordar que empezamos el curso con la ilusión de celebrar los cuarenta años de existencia.

Cada año intentamos que los alumnos que empiezan con la música, acaben teniéndola como parte integrada en su vida de la manera que sea. Ya sabemos que todos las personas que empiezan no van a ser profesionales o grandes virtuosos, pero lo que tenemos claro en la academia es que, por nuestra parte, ponemos todo el empeño y dedicación para que logren aprender y disfrutar haciendo música, bien sea tocando o cantando. Muestra de ello son todos los conciertos y audiciones que llevamos a cabo a lo largo del curso, donde los alumnos se pueden expresar a través de la música.

Este curso nos estrenamos con un concierto en el Palacio de Sástago tocando música clásica: “Audición de Otoño”. Tuvimos la ocasión de escuchar a alumnos que ya llevan tiempo con nosotros y alumnos que acababan de empezar en la academia. Después de esta audición vino el concierto de “Música en Navidad VI”, que en esta ocasión cambiamos de espacio habitual y fuimos a cantar con el coro a la iglesia de San Felipe. Disfrutamos del sonido tan bueno que tiene esta iglesia barroca.

Entramos en el 2018 y nos pusimos a preparar uno de los conciertos más especiales de este curso, el de la celebración de los 40 años.

A la par continuábamos con la vida cotidiana en la academia, nuestras clases de solfeo, armonía, análisis, las horas dedicadas a los instrumentos, ensayos, preparación de audiciones, elaboración de arreglos para los conciertos… , en definitiva, trabajo y esfuerzo siempre recompensado con el aplauso del público en los conciertos.

Llegó marzo e hicimos en el Palacio de Sástago otra vez actuación: “Audición de primavera”. A la vez ya estábamos preparando el gran concierto del 15 de abril, fecha del cumpleaños de Musicales Andiano.

Quiero resaltar la implicación y dedicación de los alumnos en la preparación de los conciertos. Sin ellos no sería posible todo lo que desarrollamos año tras año. Por eso damos unas GRACIAS con mayúsculas.

Ya estábamos en abril y llego el esperado “Concierto 40 Aniversario”. Un concierto que ha quedado en la memoria como uno de los especiales en la historia de Musicales Andiano. Contamos con la participación de Profesores, Alumnos y Antiguos Alumnos, tanto profesionales como amateur. Un verdadero orgullo y un lujo para esta empresa, poder reunirnos con personas que un día pasaron por nuestra casa y la música se les quedó  como parte fundamental en sus vidas. El concierto fue impecable, ya que el nivel de dedicación y esfuerzo estuvo presente toda la temporada. También destaco la gran valía profesional y artística de todos. Por eso GRACIAS DE CORAZÓN.

Aún no había acabado el mes y empezamos a preparar el concierto de junio: “Música de Archivo”. El concierto fue en la iglesia de Santa Isabel de Portugal al igual que el de abril. Disfrutamos de los progresos que hacen año tras año los alumnos, tanto de los niños como de los adultos. No faltó la participación del coro de la academia como broche final.

Estas pequeñas líneas resumen un poco el día a día de la academia. Llevamos 40 años y nos sentimos felices de poner nuestro granito de arena en la sociedad, educando en la música. En las aulas de la academia tenemos unos baldosines con frases dedicadas a la música que invitan a la reflexión: “Donde música hubiere, cosa mala no existiere” y “Quien ama la música, ama la vida”.

Yo voy a añadir otra frase emblemática de la academia y con ella dar las gracias a todas las personas que han confiado en nosotros en estos 40 años. GRACIAS por “Compartir música, compartir vida”.

Compartimos en un vídeo, imágenes de este curso pasado.

Begoña Andiano

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